Una nueva era ha comenzado.
Sin duda muchos recordarán el 2009 como un año de grandes cambios en diversos ámbitos de los planos humanos. Otros tal vez no, pero algo en la atmósfera hace sentir que son tiempos coyunturales, tiempos de transición dónde el caos agita más sus olas para establecer nuevo orden (proceso continuo y sin final, por cierto).
En este marco y tras largos silencios, más bien, tartamudeos, Los Espectros volverán en brevepara acometer con sus letras en el vasto ponto de la virtualidad. Aún así es época de ajustes y des-ajustes, de tal forma que mientras se reagrupan las sombras entre la niebla, dentro de un tiempo (ni nosotros sabemos cuánto) estaremos inaugurando esta nueva casa, iniciando un nuevo camino, pero con métodos, líricas y estandartes nada de nuevos.
Por el momento aguardad, que aún no es la hora de volver.
Eso es todo.
Sin duda muchos recordarán el 2009 como un año de grandes cambios en diversos ámbitos de los planos humanos. Otros tal vez no, pero algo en la atmósfera hace sentir que son tiempos coyunturales, tiempos de transición dónde el caos agita más sus olas para establecer nuevo orden (proceso continuo y sin final, por cierto).
En este marco y tras largos silencios, más bien, tartamudeos, Los Espectros volverán en brevepara acometer con sus letras en el vasto ponto de la virtualidad. Aún así es época de ajustes y des-ajustes, de tal forma que mientras se reagrupan las sombras entre la niebla, dentro de un tiempo (ni nosotros sabemos cuánto) estaremos inaugurando esta nueva casa, iniciando un nuevo camino, pero con métodos, líricas y estandartes nada de nuevos.
Por el momento aguardad, que aún no es la hora de volver.
Eso es todo.
Desde el silencio, fin del comunicado.


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